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Bueno, pues ayer asistí a este concierto, más por el morbo de lo leído por ahí y de ciertos corrillos en el Miguel Delibes en pasados conciertos por parte de ciertas personas, que por la oferta cultural de Valladolid. No olvidemos que en el Miguel Delibes cantaba Kiri Te Kanawa, entonces, con perdón a cualquier agrupación vallisoletana, o incluso nacional, tiene bastante preferencia, sólo por ser quien es, aunque ya esté en la madurez más declarada, quizás un poco por el mito. Reseñar varias cosas: 1. Las obras. La acústica de la Catedral no favoreció la Suite de Carmen de Bizet, en el Requiem es otra cosa. Respecto a lo que por aquí se decía de "arreglos", yo no escuché nada raro ni ví nada raro. Tampoco acordeones, bajos eléctricos, guitarras y demás instrumentos que algunos no dejaban de repetir. 2. Los cuerpos musicales. La Orquesta Joven de Valladolid no es esa charanga que algunos dicen que es. Es una orquesta de chicos entre 16 y 25 años (más o menos supongo yo), competentes, que les gusta la música y ponen empeño en lo que hacen, sobretodo en obras como el Requiem y en fragmentos como el "Dies Irae", consiguiendo unos resultados muy dignos, incluso notables. Y por cierto, las famosas "5 flautas" que alguno comentaba... yo ví 2 y un flautín en Carmen. Si antes las había, se ha puesto remedio de forma satisfactoria. El resto, las proporciones que se marcan, con 17 violines, 6 violas, 6 violoncellos y 3 contrabajos. La Coral Valparaíso y sus solistas muy bien, sobretodo la soprano y el barítono, el tenor competente y la mezzo algo corta de volumen. 3. El director (y su trabajo): Monsalve se le ve una persona ilusionada con lo que hace (sobretodo cuando agradeció a los presentes), para nada prepotente, aunque si que se enrolla un poco cuando habla. Supo estar pendiente de coro y orquesta a la vez, en las entradas fue meticulosísimo, lo cual demuestra un conocimiento de la partitura cuanto menos básico. Consiguió momentos de ambiente muy bien conseguidos: el Confutatis, una cuerda enérgica y con fuerza (aunque la reverberación diluye un poco el sonido original, será cuestión de ver la retransmisión de Televisión Castilla y León, que las cámaras corrigen esos defectos bastante bien). Y en el Lacrimosa fue ganando peso poco a poco, muy bien calculado, transparentes los clarinetes cuando exponen la melodía, o al comenzar el Introito. 4. Público: buena acogida, la Catedral llena, gente de pie, y bastante entusiasmado con lo ofrecido. Por cierto, que estaba el Rector de la Universidad, junto con otros dos miembros de su equipo: uno que es de Derecho y otra que es de Ingeniería. Asistió también el historiador Javier Burrieza. Sobre el Rector, se le veía a la salida muy sonriente, y su acompañante, el otro profesor, hizo al acabar el concierto un gesto levantando el pulgar a la orquesta, con lo que creo que salieron, al menos, contentos. En conclusión: un concierto muy digno, por 5 euros, para una causa solidaria, y que ha costado prácticamente nada. El coro no cobra, los solistas no cobran, la JOSVa no cobra, Monsalve no cobra, y sólo el gasto de gradas y transporte de material. Todo el tema de la organización corría a cargo de miembros de la orquesta (que iban con una acreditación con el logo) y de Cáritas, que vendían entradas en la puerta principal. ¡Un detalle! Felicitar al quinteto de viento que en la puerta interpretaba marchas y fanfarrias barrocas, de Handel y de Mouret, aunque creo que escuchó también algo de Mozart. Lástima que el público no prestó demasiada atención al detalle, porque sonaba perfecto. Esta tarde voy a la ópera de la Universidad. Una impresión general, para todo: cuando algo te lo ponen muy malo y supera los estándares mínimos de calidad, uno sale contento. Y si además es más que digno, e incluso notable el trabajo, más. Cuando a una agrupación te la ponen como lo mejor y la que más trabaja y hace unos espectáculos de teatro de ópera de primera fila, hay que saber mantener el tipo, porque si no, las críticas van servidas. Y hablo por los cantantes que cobrarán más de 3000 euros por representar Edgar de Puccini. Ídem la orquesta, de la que ya se han comentado los presupuestos de que disponen. M. M.
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